
Caracas. Prensa-Ejército/ En un acto cargado de profundo sentimiento patriótico y espíritu revolucionario, el Ejército Bolivariano conmemoró el décimo tercer aniversario de la siembra del Comandante Supremo Hugo Chávez Frías mediante la realización de un trote de rajucho, actividad que reunió a oficiales, tropas profesionales y personal militar bajo el liderazgo del Comando General del Ejército y su Estado Mayor.


La jornada inició desde tempranas horas con la participación activa de las diferentes unidades del componente terrestre, quienes recorrieron el Paseo Monumental «Los Próceres» reafirmando el legado del líder de la Revolución Bolivariana y su visión de una Fuerza Armada Nacional Bolivariana profundamente comprometida con la defensa de la Patria, la soberanía nacional y la unión cívico-militar.
Durante el desarrollo del trote, los participantes demostraron disciplina, cohesión y espíritu de cuerpo, valores que caracterizan a los soldados del Ejército Bolivariano y que fueron constantemente promovidos por el Comandante Chávez durante su liderazgo al frente de la nación y de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

La actividad culminó con una disertación a cargo del General de Brigada Carlos Castillo León, comandante de la 31 Brigada de Infantería Mecanizada, quien destacó la trascendencia histórica y moral del legado del Comandante Supremo en la formación del soldado bolivariano.
En sus palabras, resaltó que Chávez consolidó una doctrina militar profundamente humanista, basada en el pensamiento bolivariano y en la defensa irrestricta de la independencia nacional, principios que continúan guiando el accionar del Ejército Bolivariano.
Asimismo, exhortó a los presentes a mantener viva la memoria del líder revolucionario a través del compromiso diario con la patria, el fortalecimiento de la disciplina militar y la lealtad absoluta al pueblo venezolano.

Con este acto conmemorativo, el Ejército Bolivariano reafirma su compromiso de preservar el legado del Comandante Supremo Hugo Chávez Frías, manteniendo firmes los ideales de soberanía, justicia social y amor por Venezuela que marcaron su vida y su obra.